Reserva Ecologica Cacatachi Frente al Cambio Climatico (RECFRECC)

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domingo, 23 de junio de 2013

Noticia de Interés Mundial (No para clase CA)
Galileo y la Inquisición: cuando el telescopio contradice a la Biblia
Galileo demostró que era la Tierra la que daba vueltas al Sol, y no viceversa, como defendía la Iglesia. | NASA
Galileo demostró que era la Tierra la que daba vueltas al Sol, y no viceversa, como defendía la Iglesia. | NASA

Aunque la Humanidad llevaba milenios contemplando el firmamento nocturno, la astronomía tuvo la poca fortuna de alcanzar su edad adulta en una Europa enfrentada por un sinfín de conflictos religiosos. Ni la Iglesia de Roma ni los protestantes de centroeuropa recibieron bien los nuevos hallazgos y teorías de los dos observadores del cielo más revolucionarios del siglo XVII: Galileo y Kepler.
Galileo Galilei, nacido en Pisa en 1564, es el científico que mejor simboliza la ruptura con el mundo medieval y la irrupción del método hipotético-deductivo, es decir, el método de la ciencia moderna por excelencia. La gran ruptura que provocó este sistema de estudio se debe a que no se limitaba a argumentar en abstracto, sino que se apoya en observaciones y experimentos que otros investigadores pueden confirmar por sí mismos y que reafirman o refutan la hipótesis de la que se parte.
Fascinado por las nuevas posibilidades de la óptica, Galileo fabricó su propio telescopio y comenzó a estudiar la Luna entre 1609 y 1610. Ese mismo año se publicaba en Venecia 'Siderius nuncius' (Mensajero sideral), la obra que contiene todas las observaciones de este científico sobre nuestro satélite. Analizando cuidadosamente las variaciones del terminador (la frontera entre la parte iluminada de la Luna y la zona que permanece oscura), descubrió la existencia de valles y montañas lunares. También dedujo que las zonas oscuras (los cráteres) eran las más bajas, por lo que estas deberían corresponderse con los mares, de acuerdo con la visión pitagórica de la Luna como un mundo similar a la Tierra. Galileo, que no era muy amigo de la antigua filosofía griega, no apoyó directamente esta teoría, sino que se limitó a mostrar que, de existir mares, estos deberían ser las manchas más oscuras.
Sistema Solar de Kepler. | E.M.
Sistema Solar de Kepler. | E.M.
Galileo era católico, pero despreciaba sobre todas las cosas los argumentos basados en el principio de autoridad. Al parecer, este irreducible espíritu crítico lo había heredado de su padre, quien, según sus propias palabras, le había enseñado: "Me parece que aquellos que solo se basan en argumentos de autoridad para mantener sus afirmaciones, sin buscar razones que las apoyen, actúan de forma absurda. Desearía poder cuestionar libremente y responder libremente sin adulaciones. Así se comporta aquel que persigue la verdad". Educado en esta mentalidad, y armado con las sólidas pruebas que le proporcionaba su telescopio, no tuvo ningún reparo en despojarse de la tesis aristotélica de que la Luna era un cuerpo perfecto, muy extendida entonces entre los académicos cristianos.
Por el contrario, Galileo consideraba que haber descubierto la verdadera naturaleza del satélite era una especie de regalo divino. "Doy infinitas gracias a Dios por haber sido tan bondadoso de permitirme solo a mí ser el primer observador de maravillas que se habían mantenido escondidas en la oscuridad durante todos los siglos anteriores", escribió. El jesuita Cristóbal Clavius, uno de los impulsores del calendario gregoriano, no creía que fuese posible que la Luna tuviese irregularidades, pero Galileo logró convencerlo mostrándoselas con un telescopio. Pese a haberse resistido a creer en su existencia, Clavius daría nombre después a un inmenso cráter lunar. La Iglesia no pudo nunca oponerse a los descubrimientos del toscano sobre la Luna por la sencilla razón de que cualquiera podía verlos con sus propios ojos. Los problemas vendrían después.
Animado por sus éxitos, Galileo apuntó su telescopio hacia nuevos planetas. Su aversión por el aristotelismo y el argumento de autoridad abarcaba todos los campos, desde la mecánica hasta la astronomía. Pero en esta última disciplina, además, contaba con el apoyo de una obra monumental publicada medio siglo antes y que Galileo conocía muy bien: 'De Revolutionibus Orbium Coelestium' (Sobre las revoluciones de los orbes celestes), de Nicolás Copérnico.
Este astrónomo polaco había pasado veinticinco años estudiando los movimientos de los astros y había descrito un sistema cosmológico en el que todos los planetas, incluida la Tierra, giraban alrededor del Sol en órbitas circulares, mientras que las estrellas seguían una órbita aún más alejada pero también alrededor del Sol. Teniendo en cuenta las limitaciones de su tiempo, en el que el universo no excedía el sistema solar, el modelo de Copérnico era básicamente correcto. Dos de sus errores, además, se corregirían enseguida: Kepler demostró que las órbitas de los planetas no son circulares, sino elípticas; y Galileo descubrió que la Tierra no es el único planeta sobre el que gira un satélite, ya que Júpiter tenía hasta cuatro lunas a su alrededor. Cada nuevo descubrimiento parecía despojar a nuestro planeta de todas sus peculiaridades para relegarlo a un lugar secundario en la inmensidad del cosmos.
Universo Heliocéntrico según Andreas Cellarius. | E.M.Universo Heliocéntrico según Andreas Cellarius. | E.M.
Kepler recibió una copia de El mensajero sideral de Galileo y redactó una nueva obra como respuesta a la misma, llamada Conversación con el mensajero sideral. Allí avalaba los descubrimientos de su colega, tanto sobre la Luna como sobre los cuatro satélites jovianos, de cuya existencia algunos aún dudaban. Kepler, sin embargo, tenía una visión de la Luna algo distinta a la de Galileo, y mucho más fantástica; el alemán pensaba que en ella había océanos, vegetación y vida inteligente, mientras que su colega italiano no prestaba demasiada credibilidad a estas ideas, a las que consideraba una herencia de los pitagóricos. Ambos investigadores se habían conocido unos años atrás cuando Galileo escribió a Kepler para felicitarlo por su exposición de un modelo heliocéntrico en 'Mysterium cosmographicum' (Misterio cosmográfico), obra publicada en 1695. La tesis de que el Sol está en el centro del universo, compartida por ambos desde antes de tener pruebas concluyentes que la demostraran, comenzaba por fin a cobrar sentido gracias al telescopio.
A finales de 1610, Galileo envió a Kepler y otros conocidos un enigmático mensaje en latín: "Haec immatura a me iam frustra leguntur o y" ("Esto ya había sido intentado antes sin éxito por mí"). Kepler estaba ya acostumbrado a recibir anagramas de su colega toscano, así que sabía que se trataba de un nuevo hallazgo en clave cifrada. No pudo aguantar la curiosidad y pidió a Galileo que enviara la solución cuanto antes. La respuesta llegó en enero de 1611. Cambiando el orden de las letras y formando con ellas nuevas palabras, se puede obtener este otro enunciado, también compuesto en clave de enigma, pero de una importancia capital en la historia de la ciencia: "Cynthiae figuras aemulatur mater amorum" ("La madre del amor emula las figuras de Cynthia").

El derrocamiento del sistema geocéntrico

Cynthia era otro de los nombres que recibía la diosa Artemisa, y se refiere, evidentemente, a la Luna. La madre del amor, por tanto, no puede ser otra más que Venus. Y las figuras de Cynthia son las fases lunares. En otras palabras, Galileo había visto con sus propios ojos, a través de su flamante telescopio, que el planeta Venus también cambia ligeramente sus fases. Este descubrimiento, por sí solo, bastaba para derrocar al sistema geocéntrico. Hasta entonces, no había nada que pudiera desbancar definitivamente a la Tierra del centro del universo, pese a que el modelo de Copérnico era más simple, preciso y elegante. Ahora las cosas habían cambiado: no había modo alguno en que la Tierra pudiese ser el centro del universo si Venus cambiaba su rostro como mostraba el telescopio. Galileo y Kepler tuvieron desde entonces la certeza de que la victoria era suya. El descubrimiento se publicó en 1613 y, esta vez, tampoco intervino la Iglesia.
Más bien al contrario, hubo varios religiosos que se sintieron fascinados por la nueva astronomía de Galileo y Kepler y trataron de congeniar sus hallazgos con los postulados tradicionales del catolicismo. Fue el caso del carmelita italiano Paolo Foscarini, que defendió en público a Galileo y redactó una obra en la que trataba de demostrar que el heliocentrismo no estaba reñido con la Biblia. No era el primer libro de estas características escrito por un católico, ya que el agustino Diego de Zúñiga había publicado uno con el mismo fin en 1594.
Las jerarquías católicas no se sintieron nada cómodas con esta situación: una cosa era que los astrónomos hablaran de lo que veían con sus telescopios y otra bien distinta es que sus observaciones ejercieran un poderoso -e incontrolable- influjo en el pensamiento teológico. En 1616, un decreto de la Congregación del Índice prohibió por completo la obra de Foscarini y censuró en buena parte las de Zúñiga y Copérnico. El motivo de que el astrónomo polaco cayera en desgracia junto a los dos teólogos reprobados radica en que Copérnico -canónigo de la catedral de Frombork y sobrino del obispo católico Ukasz Watzenrode- también había tratado de compatibilizar sus teorías con las Sagradas Escrituras. Los pasajes sobre las revoluciones que incurrían en esta práctica fueron eliminados, aunque no así el modelo heliocéntrico que se presentaba en dicha obra. Lo que sí se hizo fue incorporar nuevos pasajes en los que se explicaba que la visión heliocéntrica era tan solo una hipótesis, ahondando en lo que ya había hecho casi un siglo antes, previendo que algo así podía pasar, el editor original de la obra, Andreas Osiander.
Galileo ante la Inquisición romana. | E.M.Galileo ante la Inquisición romana. | E.M.
En cuanto a Galileo, que se había mantenido alejado de la teología, la Iglesia se limitó a advertirle de que siguiera las nuevas directrices y no se excediera demasiado en su defensa del copernicanismo. Fue un amigo personal suyo, el cardenal jesuita Roberto Belarmino, quien le avisó del nuevo decreto, así como de las denuncias que, sin ningún efecto, se habían presentado en Roma contra él. Galileo aceptó el consejo y continuó manteniendo una buena relación con la Iglesia, pero pronto se extendieron rumores de que había sido obligado a abjurar.
La realidad es que, durante algunos años más, siguió estudiando el universo con su telescopio y publicando sus obras con normalidad (al menos, con toda la normalidad que podía esperarse en aquellos tiempos). Los inquisidores aceptaban que el sistema de Galileo era más elegante que el de Ptolomeo y consentían de buen grado que se usara como método de trabajo, pero aún pensaban que la Biblia, tal y como había sido interpretada por los padres de la Iglesia, reflejaba la realidad científica del cosmos. La situación, en el fondo insostenible, se mantuvo así durante algún tiempo: mientras Galileo moderara su entusiasmo, la Inquisición no se metería en sus asuntos.
Tras leer el libro prohibido de Foscarini, Belarmino escribió una carta al autor en la que queda reflejada, en un lenguaje algo rebuscado, la postura oficial de la Iglesia: "Las palabras 'el Sol se levantó y el Sol descendió, y se apresuró al lugar por el que se había levantado, etc.' fueron pronunciadas por Salomón, quien no solo hablaba por inspiración divina, sino que fue un hombre sabio como ningún otro y más educado en ciencias humanas y en el conocimiento de todas las cosas creadas, y su sabiduría provenía de Dios. Por eso es muy poco probable que afirmara algo contrario a una verdad que ya había sido demostrada o con posibilidades de ser demostrada. Y si me dices que Salomón hablaba solo de acuerdo con las apariencias, y que parece que el Sol da vueltas cuando realmente es la Tierra la que se mueve, igual que a alguien que va en un barco le parece que la playa se está alejando del barco, yo responderé que alguien que se está marchando de la playa, aunque le parezca que la playa se está alejando, sabe que está en un error y lo corrige, viendo claramente que es el barco el que se mueve y no la playa. Pero con respecto al Sol y la Tierra, ningún hombre sabio necesita corregir el error, ya que nota claramente que la Tierra está quieta y que su ojo no está siendo engañado cuando interpreta que la Luna y las estrellas se mueven».
La Iglesia calificaba a los pitagóricos de paganos heréticos. | E.M.La Iglesia calificaba a los pitagóricos de paganos heréticos. | E.M.
Al Vaticano le preocupaba la ciencia moderna por dos motivos: el primero es que promovía interpretaciones libres de las Sagradas Escrituras, algo a lo que Roma era especialmente sensible desde las escisiones protestantes y que ya había prohibido el Concilio de Trento, clausurado en 1563. El segundo es que la nueva astronomía recuperaba una cosmovisión pagana cuyo origen se remontaba a los pitagóricos, una secta que guardaba demasiadas similitudes con muchas de las herejías que había combatido la Iglesia desde los primeros siglos de nuestra era. No en vano, el decreto contra el copernicanismo de 1616 se refería insistentemente a la supuesta influencia pagana de este sistema.
Al parecer, la Congregación del Índice no consideraba que los defensores del heliocentrismo se basaran en las observaciones telescópicas, sino que creía que trataban de recuperar las antiguas doctrinas de Pitágoras. Esta interpretación estaría avalada por el libro de Foscarini, en el que se denominaba al heliocentrismo 'nuevo sistema pitagórico del mundo'. En realidad, Galileo no mostraba ningún respeto por las teorías de la antigua Grecia, y eso incluía a la secta de matemáticos tanto como a Aristóteles. El apoyo de Foscarini, por tanto, no le hizo ningún bien. Lo más probable es que el científico toscano tuviera escaso -o nulo- interés en las viejas herejías de inspiración pagana y que, empecinado como estaba en combatir a las nuevas élites aristotélicas, no cayera en la cuenta de que estaba despertado a un dragón dormido. Y vaya si lo hizo...

jueves, 20 de junio de 2013


Basura Cero: Una alternativa sustentable

El problema de los residuos y su eliminación, se ha convertido en un problema global. En la mayoría de los casos los residuos se destinan a rellenos sanitarios que son manejados por los municipios o con un permiso de privatización de los mismos, la otra opción son las incineradoras, las cuales llevan un gran costo ambiental y de salud.
El problema de los residuos y su eliminación, se ha convertido en un problema global que ocasiona un gasto social importante, al igual que un gasto económico a los gobiernos y un costo ambiental para toda la población. En la mayoría de los casos los residuos se destinan a rellenos sanitarios que son manejados por los municipios a nivel local o con un permiso de privatización de los mismos, la otra opción son las incineradoras, las cuales llevan un gran costo ambiental y de salud.
Los rellenos sanitarios son grandes depósitos de metano y que sus desechos contaminan las aguas subterráneas, generalmente son al aire libre, llenando la atmósfera de gases y toxinas peligrosas. Las incineradoras, aun las llamadas de “nueva generación”, que cuentan con dispositivos para control de contaminación, emiten gases de efecto invernadero y son fuentes de metales pesados, partículas y de las cancerigenas dioxinas, estas instalaciones, los rellenos y las incineradoras envenenan el aire, el agua y el suelo.
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No solo estas opciones llevan un costo ambiental, sino que son extremadamente costosas y el beneficio a nivel local es muy pequeño. En países altamente desarrollados como Estados Unidos el costo de la recolección de los residuos urbanos supera los 4,000 millones de dólares al año, en Asia es de 25,000 millones y se estima que esta cifra se duplicara en una generación, en Latinoamérica el costo es muy parecido al Asiático y los problemas de salud que conlleva las malas instalaciones, la poca reglamentación y su aplicación efectiva, hacen que la cifra sea aun mas alta, que en los países desarrollados.
Seguimos utilizando sistemas de tratamiento de residuos caros e insalubres que no resuelven el problema de la basura y siguen perpetuando la mentalidad del consumo y el derroche, basados en una vieja formula que necesita ya actualizar técnicas y visiones, como lo es la de reciclar y reusar y empezar a considerar a la basura como un recurso, no como un problema que hay que enterrar o quemar, ver el tema de los residuos a nivel local y global como una oportunidad de recuperar valiosos recursos, de crear conciencia de sustentabilidad y reducir la contaminación por residuos sólidos.
¿Que es Basura Cero?
El planteamiento del proyecto Basura Cero, se basa en una nueva forma de gestión de los residuos sólidos a nivel local, involucrando a los gobiernos municipales, las empresas y la sociedad civil. Se centra en afrontar el problema de los residuos desde su origen, centrándose no solo en el tratamiento de la basura para ser reciclada, sino recuperar el material orgánico y un mejor diseño de los productos para de esta forma mejorar su vida útil, implica un cambio de conciencia en muchos niveles de lo que significa basura y de la utilidad de la misma.
Esta idea parte del hecho de que el crecimiento desmesurado de los residuos de nuestra sociedad industrial, cada vez mas consumista y cada vez mas derrochadora y productora de residuos esta poniendo en peligro, la capacidad de los recursos naturales para proveer nuestras necesidades y de las generaciones futuras inmediatas, como lo son nuestros hijos y nietos. BASURA CERO es un planteamiento de una nueva filosofía que exige cambios de raíz en la forma que los residuos fluyen en nuestra sociedad, el objetivo principal de esta idea es un sistema industrial que dirija la recuperación de los residuos en vez de su eliminación, involucrando a todos los actores del problema.
¿Eliminar o Reciclar?
A diario estamos quemando, enterrando papel, metales y plásticos que si se reciclaran podríamos reducir la destrucción de los bosques, el desgaste de los suelos (erosión) y el agotamiento de los recursos minerales -el cual conlleva otro problema mas que es la industria minera de la que hablaremos en otro momento- ejemplos hay muchos, si usáramos el teléfono celular para lo que fue concebido que es comunicación telefónica celular, podríamos así duplicar si vida útil y ahorraríamos mucho en materiales altamente contaminantes que se utilizan para la construcción de estos aparatos, lo mismo con los automóviles si duplicáramos su vida útil, ahorraríamos aproximadamente 15 toneladas del material que se utiliza para la construcción, reciclar papel reduciría el uso de madera, se ahorraría en energía y con esto el proyecto de BASURA CERO jugaría un papel importante en la reducción de CO2 y la permanencia del carbono en el suelo.
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Rediseñar la producción, utilizar nuevos modelos de envases que permitan una vida útil mas larga, utilizar productos reciclados y estimularlo a diferentes niveles de participación, BASURA CERO, se podría convertir en un proyecto que aportara dividendos económicos. Programas efectivos de separación a nivel barrio, municipio y Estado, sistemas de compostaje orgánico -la materia orgánica es como mínimo el 50% de los residuos de la mayoría de los países- generarían además ingresos locales.
La responsabilidad de los productores
BASURA CERO no depende solo delreciclaje, el crecimiento de residuos sólidos, del alto volumen de basura, es el resultado de procesos industriales y mediáticos que nos llevan al derroche y al consumo de mercancía que muchas de las veces no necesitamos o que por la misma presión social no buscamos alternativas que sean ambientalmente responsables. Los pasos a seguir para acabar con el problema de los residuos sólidos se basa principalmente en la reducción de basura generada por la industria y desechada por los consumidores. La reducción en origen es la única solución y el único enfoque posible para resolver de una forma limpia y responsable el problema de la basura.
Se plantea una solución global al problema de los residuos sólidos, una solución desde el principio que se involucre desde el principio hasta el fin del proceso de la producción, incorporando además el principio de laExtensión de la Responsabilidad del Productor (ERP), que asegura que los fabricantes son los responsables del producto, su envase y embalaje durante todo el ciclo de vida del mismo, esto quiere decir que si un producto y su envase no se pueden reutilizar, reciclar o compostar, el productor debe asumir el costo de su recogida y su eliminación segura, esto solo se puede lograr con cambios en las políticas públicas que no solo obliguen a los productores a responsabilizarse de su producto y su proceso, sino que vaya mas allá y obligue a los productores a utilizar solamente productos que se pueden reciclar, reutilizar o compostear y así evitar llegar otra vez a el entierro o la quema de residuos sólidos. Prohibir el uso de productos que contengan residuos tóxicos, como pueden ser las pilas, insecticidas, lacas, etc., que suponen serios problemas a lasalud y complican el tratamiento eficaz de los residuos no tóxicos o menos peligrosos. Los Gobiernos deben de asegurar que los fabricantes de estos productos sea parada y prohibida.
La clave para alcanzar BASURA CERO es la prevención, es evitar que los residuos se conviertan en problema y convertirlos en recursos, minimizar el consumo de productos envasados y regular mediante políticas públicas la practica de los productores.
¿Como llegar a BASURA CERO desde un nivel comunitario y social?
Tradicionalmente los gobiernos han optado por sistemas de tratamiento de residuos que simplemente ocultan el problema, la queman o la entierran, pero con esto el problema en vez de ser resuelto, lo agrava. La culpa de esto es en parte de las autoridades, pero la sociedad también llevamos una parte importante de esta culpa, consumimos, derrochamos, tiramos y luego nos olvidamos, pocas veces nos preguntamos que pasa con la basura, desconocemos el funcionamiento de los rellenos sanitarios o de las incineradoras y los costos de mantener estos sistemas costosos y poco efectivos. Demandamos cada vez mas productos innecesarios y los medios nos introducen una política de consumo cada vez más voraz.
Asumiendo que solo con sistemas de eliminación, reciclaje y compostaje bien organizados y proyectados, basados en la reducción en origen alcanzaremos una nueva forma de manejar los residuos mas sustentable y responsable y reconociendo el papel de las autoridades y los productores en esta nueva forma de manejar los residuos, es también responsabilidad de nosotros como sociedad civil, tomar opciones mas responsables en el consumo, regresar a lo pequeño al mercado local o los productos no procesados, serán la parte en la que nosotros podremos apoyar una idea de este tamaño, el consumo y la falta de responsabilidad con la que lo hacemos son un buena medida las causantes de los residuos. www.EcoPortal.net

Las Aguas lloran por nuestra culpa...


A la basura y los escapes de contaminantes industriales producidas por el hombre, hay que añadir los tóxicos fabriles que llegan a los ríos y la polución de los cientos de alcantarillas. Los países occidentales industriales han hecho algún progreso al establecer controles sobre la contaminación industrial en particular. Pero subsisten problemas masivos. A la mayoría, les resulta sorprendente que en los países con mayor capacidad económica, poco más de la mitad de la gente cuente con el servicio de plantas de tratamiento de aguas fecales.
El agua es fundamental para todas las formas de vida, lo que la convierte en uno de los recursos esenciales de la naturaleza... El volumen del agua total en el mundo se expresa mediante una cifra de gran importancia: 1.360 millones de km3, es decir 1.360 trillones de litros. Si dividimos esta cifra por cada ser humano, le correspondería a cada uno 250.000 millones de litros, lo que equivaldría a 400.000 piletas de natación. Bajo estas perspectivas, el agua aparece como un recurso prácticamente ilimitado. Sin embargo, de esa enorme masa líquida, sólo el 3% es dulce y la mitad de ella es potable.
El agua potable es la que  es apta para beber y para los demás usos domésticos. Esta debe ser límpida e inodora, fresca y agradable. Debe contener algunos gases, especialmente aire y sales disueltas en pequeñas cantidades. No debe poseer materias orgánicas, gérmenes patógenos ni sustancias químicas.
El agua es la necesidad más urgente para el ser humano. A pesar de ello, son muy pocas las poblaciones que disponen de este elemento en cantidad suficiente, ya que su distribución en el mundo es despareja. Las aguas pluviales no se reparten equitativamente, sino que se concentran en zonas templadas y en los trópicos húmedos. Ayuda a que la vegetación prospere en algunos países y deja que sólo los desiertos prosperen en otros. Mientras existen regiones donde se precipitan hasta cinco metros de agua anuales, otras, reciben 1.000 veces menos. Proporciona abundante provisión de agua para beber a Islandia pero muy poca a Medio Oriente. En consecuencia, alrededor de 2.000 millones de personas en ocho países viven con escasez de agua. Están constantemente al borde de la sequía, pero aún aquellos países favorecidos con recursos hídricos enfrentan el problema de la escasez potencial.
Además, gran parte de las aguas dulces están bajo forma de hielos o son subterráneas y de difícil acceso. Sólo el 0.008% se hallan en lagos o ríosy circulan por napas de fácil acceso.
Aguas contaminadas
La contaminación del agua es conocida desde la antigüedad. En Roma eran frecuentes los envenenamientos provocados por el plomo de las tuberías que transportaban el agua. En las ciudades medievales eran, habitualmente, sucias y pestilentes y provocaban serios y extendidos problemas de salud que se fueron agravando cada vez más. En la actualidad, es alarmante la constante pérdida de agua potable.
Los problemas del agua se centran tanto en la calidad como en la cantidad. La comunidad debe conocer la importancia de la "calidad" de la misma y esa misma comunidad de encargarse de su cuidado y preservación. Los primeros en contaminar las aguas son los pesticidas, llevados hasta los ríos por la lluvia y la erosión del suelo, cuyo polvo vuela hacia los ríos o el mar y los contamina. Además, los campos pierden fecundidad por abuso de las técnicas agrícolas. La sal acarreada en el invierno desde las rutas hasta los ríos es otro factor envenenante. Lo mismo que los diques y las represas, que "barren" amplias franjas de cultivo. La agricultura da cuenta de alrededor del 70% del uso global del agua.
Si bien las naciones industrializadas han tenido bastante éxito en el control de la contaminación proveniente de industrias, siguen teniendo problemas con la escorrentía en las tierras de cultivos y con las aguas que fluyen de los centros urbanos cargadas con todos tipos de elementos.
La situación es muy distinta en los países en desarrollo, donde hay un déficit notable de sistemas cloacales y de controles de aguas residuales industriales.
Es probable que diez países africanos experimenten una severa escasez de agua, con Egipto perdiendo vitales provisiones del río Nilo mientras otras naciones desarrollan las fuentes del río. En China, cincuenta ciudades enfrentan ya la escasez de agua. En India, decenas de miles de villorrios enfrentan la escasez. En México, se extrae un 40% más de agua de cuanto se reemplaza, lo que hace que la tierra se hunda e introduce la posibilidad de tener que importar agua dulce. En la ex Unión Soviética el agotamiento de agua de río para la irrigación y para otras necesidades ya ha hecho que el mar de Aral descienda dos tercios desde 1960 y en los Estados Unidos, un quinto de la tierra irrigada es sometida al excesivo bombeo de agua de pozo.
Las propias viviendas están polucionadas por los productos de limpieza contra los cuales ya son poco efectivos los mantos filtrantes, taponados por esas "aguas negras" (Petróleo) que llegan al mar.
A la basura producida por el hombre y los escapes de contaminantes industriales, hay que añadir los tóxicos fabriles echados a los ríos y la polución de los cientos de alcantarillas. Los países occidentales industriales han hecho algún progreso al establecer controles sobre lacontaminación industrial en particular. Pero subsisten problemas masivos. A la mayoría, les resulta sorprendente que en los países con mayor capacidad económica, poco más de la mitad de la gente cuente con el servicio de plantas de tratamiento de aguas fecales. El río Rhin drena una de las regiones más altamente industrializadas del mundo. Ha sido el foco de importantes esfuerzos europeos por mejorar el alcantarillado y el tratamiento de los desechos industriales. Han vuelto los peces a algunas partes del río de las que estuvieron ausentes por décadas. Pero la contaminación por las sustancias químicas tóxicas y el desecho mineral sigue siendo alta. El peligro de polución está siempre presente.
Las industrias pueden producir el ingreso de las aguas de sustancias altamente tóxicas: cobre, cinc, plomo, mercurio, entre otras. Estos metales suelen ser acumulativos, la ingesta repetida de pequeñas cantidades determina al cabo del tiempo altas concentraciones de metales en los tejidos de los organismos. Estas aguas contaminadas suelen terminar en el mar y gran cantidad de peces de consumo humano se convierten a su vez en agentes tóxicos.
El mercurio es particularmente temido por su elevada toxicidad de alguno de sus derivados que, además, debido a su escasa biodegradabilidad se concentra en los seres vivos. El mercurio vertido en forma orgánica o mineral, se convierte en metilmercurio muy poco biodegradable, muy tóxico y se concentra muy rápido en las cadenas alimenticias. En algunos casos puede haber coeficientes superiores a los 100.000 en el agua contaminada y en algunos peces que viven en ella.
Usar el agua de manera más eficiente reduciendo el derroche es obviamente el camino. Se ha estimado, que si el derroche de agua en torno del río Indo, en Pakistán, pudiera reducirse en sólo un décimo, podrían irrigarse otro dos millones de hectáreas de tierras cultivables. Por fortuna, se esta tomando conciencia en mejorar el flujo de los canales de irrigación y se esta usando la irrigación por tubo capilar para llevar el agua directamente a las raíces. Estos son algunos de los métodos para solucionar el problema de la escasez del agua y de la necesidad de aprovechar mejor los recursos de agua.
Todo esto es un grave problema en algunos países del Tercer Mundo. La mayoría de los ríos de India son poco más que alcantarillas descubiertas que llevan al mar los desechos no tratados de las áreas rurales y urbanas. Alrededor del 70% de las aguas superficiales del subcontinente está contaminado. En general los ríos de Asia son tal vez los más degradados del mundo.

Posibles soluciones
La experiencia acumulada durante varias décadas de utilización de tecnología convencional para el tratamiento de lechos percoladores y lodos activados, permitió llegar a la conclusión que estos métodos no son técnica ni económicamente adecuados para poblaciones de escasos habitantes por sus elevados costos de construcción, operación y mantenimiento.
Una nueva solución a ese inconveniente aparece en el campo biotecnológico. Combinando conocimientos de ingeniería y de ecología, se diseñan ecosistemas artificiales para detoxificar y purificar las aguas residuales. Estas plantas de tratamiento naturales, son copiadas de los ecosistemas llamados humedales, son movidos por la energía contenida por la luz del sol (fotosíntesis) y en las moléculas de los contaminantes.
En el proceso de tratamiento, los residuos se transforman y se reintegran al ambiente en forma no agresiva. El agua ya purificada se puede reutilizar en la producción de forrajes, madera o en acuicultura.
De esta manera, los efluentes cloacales durante muchos años fueron un problema sin solución técnica definitiva, además de ser muy caros y de golpe aparece una solución simple, barata, sin mantenimiento, sustentable en el tiempo y hasta se puede convertir en un recurso productivo de algo rentable.


El hombre tecnológico despreció la naturaleza; explotó sus recursos y la contempló desde la ventana. Hay que cambiar esa mentalidad. Somos la naturaleza... Sería bueno recordar los párrafos de la carta que el Jefe Seattle de la tribu Suwamish le escribió al presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, en 1855 y donde expresa que: "Los ríos son nuestro hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos... Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios"... No lo olvidemos. Copiado de EcoPortal.net

Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía. La ONU la considera una amenaza mundial


El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, exhortó hoy a responder de manera colectiva a la amenaza mundial derivada de la sequía y la escasez de agua en el planeta.
En un mensaje con motivo del Día Mundial de Lucha contra laDesertificación y la Sequía (17 de junio), el titular de la ONU advirtió sobre el creciente aumento de la tendencia de esos fenómenos en los últimos 25 años.
Y aseguró que las sequías afectarán a más zonas y serán más intensas y frecuentes debido al cambio climático.
Asimismo, subrayó que esas adversidades dañan los ecosistemas                                                           y aceleran la degradación del suelo y la desertificación, lo cual conlleva el empobrecimiento y el riesgo de conflictos locales por el control de los recursos hídricos y tierras productivas.
Ban Ki-moon convocó a priorizar la preparación para aumentar la resistencia frente al problema y a cumplir los acuerdos de una reunión de alto nivel sobre las políticas nacionales de respuesta a la sequíacelebrada en Ginebra en marzo pasado.
Si cuidamos las tierras áridas podremos proteger los recursos hídricos esenciales, promover la seguridad nutricional y alimentaria y reducir la extrema pobreza, concluyó el responsable de la ONU.
De acuerdo con el organismo mundial, solo el 2,5 por ciento del agua del planeta es dulce y no toda se puede utilizar para los ecosistemas y los seres humanos.
El Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía fue establecido por la Asamblea General en 1994 con el propósito de fomentar la conciencia pública sobre ese tema y en torno a la Convención de la ONU en la materia.
Este año la fecha se conmemora bajo el lema No dejes que nuestro futuro se seque y exhorta a la responsabilidad colectiva en la preparación frente a la escasez de agua, la desertificación y la sequía.